
Justicia francesa dicta sentencia definitiva: Nicolás Zepeda es condenado a cadena perpetua
Tras un tercer juicio marcado por cambios en el relato del chileno, los tribunales galos determinaron la pena máxima por el crimen de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki.
El veredicto entregado en Lyon pone fin a uno de los enigmas policiales más mediáticos de la última década. El tribunal no solo ratificó la culpabilidad del chileno, sino que estableció que existió premeditación en el homicidio ocurrido en 2016.
La sentencia incluye una arista civil clave que obliga al condenado a pagar cuantiosas indemnizaciones. Los montos están destinados a reparar el daño causado a la madre y hermanas de Narumi, además del ciudadano francés Arthur del Piccolo.
Más allá del castigo penal, el fallo es un reconocimiento al dolor de la familia Kurosaki, que durante diez años exigió justicia. El tribunal acogió los argumentos de la fiscalía sobre la frialdad y planificación del otrora estudiante en Besanzón.

Es fundamental entender que en el sistema francés la cadena perpetua es “revisable”. Por ley, se establece un periodo de seguridad de al menos 18 o 22 años, tiempo en el cual el reo no puede optar a ningún beneficio carcelario.
Solo tras cumplir dicho plazo, la defensa de Zepeda podría solicitar una libertad condicional supeditada a informes psiquiátricos. Por ahora, el chileno permanecerá recluido en una prisión de alta seguridad, marcando el capítulo final de este caso.




