
Luz verde al corazón de la reforma: Cámara aprueba en general nueva Ley de Sociedades Anónimas: pasa a Comisión Mixta
Lo que se vivió este miércoles en la sala de la Cámara de Diputados fue, por decir lo menos, un espaldarazo contundente a la necesidad de cambiar las reglas del juego en el fútbol chileno. Con 148 votos a favor y apenas una abstención, los parlamentarios aprobaron en general la reforma a la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas (SADP). Este resultado no es menor: refleja un consenso transversal sobre la urgencia de terminar con la opacidad en la propiedad de los clubes y establecer estándares de probidad que el hincha exige hace años.
El espíritu de la ley, que ahora entra en su fase de definiciones técnicas, apunta directamente a la línea de flotación de los conflictos de interés. La aprobación mayoritaria valida pilares fundamentales, como la fiscalización estricta por parte de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y la obligación de transparentar quiénes son los “dueños de verdad” detrás de las sociedades que hoy administran el balompié nacional. Es un paso gigante para que el fútbol deje de ser un “club de amigos” y pase a ser una actividad con rendición de cuentas pública.
El camino a la transparencia total
A pesar del éxito en la votación general, el proyecto no saldrá de Valparaíso directo a La Moneda para su firma. Debido a discrepancias en artículos específicos —principalmente aquellos que tocan la autonomía técnica de la futura Federación y la relación con el IND—, la iniciativa deberá pasar por una Comisión Mixta. Esta instancia es clave para el lector que busca aprender: se trata de un equipo de cinco diputados y cinco senadores que deben redactar un texto de consenso sobre los puntos donde no hubo acuerdo total, evitando que la ley se entrampe indefinidamente.
Este “alargue” legislativo no significa que el proyecto haya fallado, sino que se está puliendo la “letra chica”. Uno de los puntos que llegó a los 149 votos fue el de rango Orgánico Constitucional, lo que demuestra que la estructura de la reforma es sólida. El debate en la Mixta se centrará en resolver el “gallito” entre la dirigencia de Quilín y el Ministerio del Deporte, buscando un equilibrio que garantice la fiscalización estatal sin pasar a llevar las normas que la FIFA impone a sus federaciones asociadas.
Un nuevo estándar para el hincha
La jornada cerró con la sensación de que, más allá de los trámites que restan, el modelo de las SADP tal como lo conocemos tiene los días contados. La aprobación en general es la señal política de que no hay vuelta atrás: el fútbol chileno se encamina hacia una estructura donde la multipropiedad y el anonimato de los capitales ya no tendrán espacio legal. Es una victoria para la transparencia y, sobre todo, para quienes esperan que la gestión deportiva esté a la altura de la pasión que genera.
Ahora, los ojos se posan en la Comisión Mixta, donde se decidirá el destino final de esos artículos en disputa. Sin embargo, el mensaje de hoy es claro: el Congreso chileno decidió, por una mayoría aplastante, que es momento de profesionalizar la administración del deporte más popular del país bajo un estándar de integridad que hoy, por fin, parece estar a la vuelta de la esquina.




