
El 8% de la discordia: El debate entre Pablo Milad y Natalia Duco por el futuro del fútbol chileno
La Comisión de Deportes y Recreación de la Cámara de Diputados se transformó este martes en el epicentro de una discusión que podría cambiar para siempre la estructura del balompié nacional. En una sesión que contó con la presencia de la ministra del Deporte, Natalia Duco, y el presidente de la ANFP, Pablo Milad, se analizaron las enmiendas propuestas por el Senado a la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), un trámite legislativo que busca mayor transparencia y fiscalización en una actividad que mueve millones y pasiones por igual.
Aunque el ambiente fue de colaboración, Pablo Milad fue enfático en señalar que, si bien existe un acuerdo en el 92% del proyecto, hay un “8% de discordia” que preocupa a Quilín. El punto de mayor fricción radica en la propuesta de que una comisión técnica impuesta por el Instituto Nacional de Deportes (IND) intervenga en la elección del entrenador de la Selección Chilena. Para la dirigencia del fútbol, esto representa una intromisión estatal que choca con la autonomía de la federación, un matiz que Milad calificó como una “oportunidad legislativa” que no debe desaprovecharse con errores de criterio.
El desafío de separar los roles
Uno de los pilares de esta reforma, y que los hinchas deben comprender para dimensionar el cambio, es la separación definitiva de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) de la Federación de Fútbol de Chile (FFCh). Actualmente, ambas entidades operan bajo un mismo mando, lo que genera conflictos de interés al ser “juez y parte” en la administración de la liga local y la representación internacional ante la FIFA. Esta dualidad es lo que la nueva ley pretende erradicar, obligando a una gestión independiente que garantice que los recursos de la “Roja” no se mezclen con los intereses de los clubes.
Sin embargo, el camino hacia esta autonomía técnica y administrativa no está libre de nudos ciegos. Juan Tagle, presidente de Cruzados, levantó una alerta jurídica que no pasó desapercibida: la complejidad de transformar la ANFP —actualmente una corporación de derecho privado sin fines de lucro— en una sociedad anónima. Según el dirigente, el derecho chileno no contempla un mecanismo claro para esta metamorfosis, lo que podría generar un vacío legal respecto al impacto tributario y organizacional de tal cambio, un detalle técnico que podría retrasar la implementación práctica de la ley.
Votación decisiva en Valparaíso
Con el informe de la Comisión aprobado por unanimidad, la posta pasa ahora a la sala de la Cámara de Diputados, donde este miércoles 25 de marzo se debatirá el paquete completo de reformas. La expectativa es alta, ya que mientras la ANFP presiona por votar ciertos artículos por separado para “limpiar” ese 8% de dudas, el Ejecutivo busca una aprobación integral para agilizar el proceso de modernización que el fútbol chileno, estancado en una crisis de confianza y resultados, requiere con urgencia.
La resolución de este “gallito” legislativo no solo definirá quién firma los contratos en Juan Pinto Durán, sino que establecerá las bases para un modelo deportivo más fiscalizable, donde la propiedad de los clubes sea transparente y el desarrollo de la actividad prime por sobre los negocios de turno. Es un paso necesario para que el hincha vuelva a confiar en las instituciones que rigen el deporte más popular del país.




